La respuesta es simple: la depreciación es una medida puramente relacionada con las tributaciones, y definida por el Ministerio de Finanzas, el Servicio de Rentas Internas o el Ministerio de Hacienda del país en cuestión, específicamente para ofrecer beneficios fiscales a los inversionistas. Las autoridades tributarias dictan la manera en que una persona o compañía que hace una inversión puede usar el costo de esta inversión para reducir sus impuestos cada año. Esta suma es la depreciación, y por lo general, tiene poca relación con la vida útil del activo. Además, cambia de un tipo de inversión a otra, normalmente para apoyar políticas de gobierno dirigidas a ciertos sectores o actividades. Cuando una compañía, carga la depreciación en su contabilidad, realmente no aparta fondos para reemplazar el activo, solamente reduce su carga tributaria.
Mientras seguía en mi puesto de ventas, comencé mi primer negocio - y mi primera fuente adicional de ingresos - sirviendo como un entrenador de vida y éxito empresarial. En los pasados nueve años, usando la fórmula de abajo, he podido añadir nueve fuentes adicionales de ingresos. Éstas involucran escribir libros, pláticas, coaching privado y de grupo y organizar eventos en vivo.
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